martes, 5 de julio de 2011
Noches sin Marga.
jueves, 23 de junio de 2011
Personas de ninguna parte
jueves, 19 de mayo de 2011
No te vayas de mi realidad
Aquí tenéis la canción de este escrito. Ponedla y leed. Muchas gracias a todos. Muchas gracias por perder algunos minutos de vuestras vidas en leer las ocurrencias de un corazón: http://www.youtube.com/watch?v=SV9M18QStYE
La realidad siempre es otra cosa que no podemos ver. Estamos atrapados en un lugar del que ni siquiera sabemos el por qué estamos aquí; y a pesar de que algunos me quieren contestar, yo prefiero ignorarlos y pensar que el mundo no tiene una proposición formal que hacerme cuando pienso qué estoy haciendo aquí.
Nos levantamos cada mañana pudiendo hablar y reír. La magia de la vida está en no poder comprender porque las cosas ocurren sin que podamos controlarlas. Entonces, es cuando podemos sentarnos en una silla de madera, pensar en todo aquello que debe de ocurrir a nuestro alrededor y que siempre sale como nunca deseamos.
Pero nuestro alrededor se llama realidad, se basa en el azar y está compuesto por otros corazones que no sienten igual, por miles de mentes que hacen el bien y el mal sin preguntarnos ni conocernos. Eso es lo que somos, desconocidos atrapados en una realidad en la que no podemos controlar nuestras propias vidas. Aunque esto parezca triste, en el fondo tenemos que sufrir para sonreír. Aprender amar para comprender lo que es odiar. Saber que hay cosas que se van y otras que vendrán. Cuando una puerta se cierra hay ventanas que puede abrirse dejando pasar aire fresco que podemos respirar.
Y aunque que a veces podamos odiar nuestra realidad, en el fondo todos sabemos que nos gusta enroscarnos a esa sensación de que necesitamos fortuna. Realmente, la fortuna está ahí rodeándonos, dándonos la oportunidad de abrazarnos a lo que nos hace feliz. Porque todo el mundo tiene algo por lo que aferrarse y no querer cambiar esta realidad.
Ella me roba los pijamas. Se lleva en su maleta mis chaquetas para abrigarse pensando en que son mis brazos los que la rodean. Yo utilizo sus zapatillas cuando mis pies descalzos sienten el frío y cojo sus libros cuando me olvido de los míos. No quiero que se vaya, no te vayas. No quiero que se vaya, no quiero que se vaya, no quiero que se vaya, no quiero verla partir jamás,; porque entonces mi realidad dejaría de tener sentido y sin sentido. Cuando no entiendo realidad, cuando no comprendo porque las cosas no mejoran, me aferro a esas cosasque amo y no quiero que se vayan.
Como el naufrago con un balón Wilson en una isla desierta. Cómo el bebé con su peluche preferido cuando duerme solo en la cuna. Como el abuelo solo en casa por ver a su nieto corretear por los pasillos. Como la madre que necesita también a la suya. Como el mejor amigo que no quieres que se vaya de tu lado. Como la persona que te cuida cuando duermes...
Ella es el único elemento que no cambia dentro de mi realidad...y no quiero que se vaya. No te vayas.
escritor.dormido
domingo, 1 de mayo de 2011
Naufrago de Amor
http://www.youtube.com/watch?v=f3uinIfcPLU
Porque ahora, cuando el reloj marca una hora indecente para no dormir, estoy solo en la noche recordando la sensación de volver a la cama y verte con el pie destapado. Los ojos cerrados y tu respiración marcando el compás del silencio. Los mechones de tu pelo acariciando tus mejillas y posándose tímidamente en tus labios.
El amor de las personas puede reflejarse en los ojos. A otros, se les nota al acariciar. A ti... a ti se nota solo con respirar. Y tus latidos son los míos. Tu aire mi salvación, y tus besos mi ilusión.
Vivo por tu amor. Por dedicarte la mayor de mis sonrisas y compartir contigo eso que llaman la vida. Vivo porque eres la razón de ser feliz y no olvidar lo que es sonreír.
miércoles, 13 de abril de 2011
Recuerdos de amistad
viernes, 25 de marzo de 2011
Vida de Joan Crusat ( Capítulo I )

Aquí esta la canción de la primera entrega de esta miniserie literaria. Muchas gracias: http://www.youtube.com/watch?v=FEwxW5INakc
Me llamo Joan Crusat y voy a morir prematuramente a la edad de 38 años. Los médicos dicen que de un tumor cerebral maligno que afecta al lado izquierdo de mi cerebro. Yo en cambio, prefiero pensar que es el momento de encontrarme con algunos de mis amores. El momento de volver al regazo de mi madre o a los brazos de mi padre. Sea como sea, el tiempo se agota ya rápidamente como un reloj de arena contando hacia atrás. Mientras, estoy sentado en una cama de hospital con la mirada perdida entre edificios grises que me ocultan unas vistas de libertad antes de cerrar los ojos por última vez. Cuando echo la mirada atrás, me doy cuenta de que la vida es fugaz, mágica y esclavizadora. Son muchos los recuerdos del pasado que se amontonan en la memoria y la mayoría de ellos, por mucho que sean felices; ahora en la cuenta atrás hacen el mismo daño. Soy Joan Crusat y esta la corta historia de mi vida:
Decía mi madre que el sol salió la mañana que yo nací. Con ternura y una dulce sonrisa, intentaba explicarme cuando era pequeño el por qué de ser el único de mis cuatro hermanos en tener el pelo rubio. Vivíamos en una pequeña casa del barrio gótico de Barcelona. Una casa diminuta, con apenas dos habitaciones donde mis hermanos y yo jugábamos a indios y vaqueros. Mi padre Alfonso trabajaba como artesano en una antigua zapatería heredada de mi abuelo unas calles más allá. La intención fue que nosotros continuáramos el negocio, pero mi padre siempre supo que nuestros sueños iban más allá de aquellas calles. Más allá de aquel barrio y de aquella maravillosa ciudad.
Mi infancia no fue diferente a la de muchos niños. Las mañanas tortuosas siempre me llevaron al colegio. Las tardes intrépidas guardaron aventuras entre las calles junto a Xavier, amigo de la infancia y de esta media vida. Las noches por su parte fueron mágicas y fantasiosas, bañadas por la pequeña luz de la habitación y la silueta de mi padre contando cuentos proyectada en la pared. Volvería atrás sin duda. Daría mi corazón por disfrutar las historia de Dan McQueen, el aventurero del lejano Oeste inventado por mi padre.
¿Qué es la infancia? La infancia para mí, es esa época dorada bajo la protección de los padres donde las responsabilidades están exentas de maldad, donde la mayor preocupación es levantarse por las mañanas para ver a Lucky Luck y el peor castigo es no salir de casa por culpa de la lluvia. Ahora, cuando miro atrás, la infancia es un anhelado deseo corto e intenso. Una época marcado por el fantasma del crecimiento, sin duda, la etapa en la que la fragilidad se deja atrás y los deseos de ser mayor y fuerte ocultan lo verdaderamente importante: la inmadurez de la inocencia.
Era un buen estudiante...si no excepcional, al menos me preocupé por no defraudar a mis padres. Era importante para mí responderles con lo único que con el tiempo me llevaría a tener la oportunidad de ver más allá de los muros antiguos de la Ciutat Vella. De explorar a través de la lectura ciudades magníficas con edificios enormes que llegarán hasta la base del cielo. Es cuando somos pequeños que guiamos a nuestra conciencia hacia los sueños que nos perseguirán toda la vida. Algunas personas giran en torno a la familia. Otras aspiran a tener un empleo que los llene de satisfacción. Yo desde pequeño siempre quise pasear por Manhattan, tomar un té en Chicago o mirar hacia arriba a la torre Eiffel. Fue por eso quizás, que atraje a Xavier cada tarde a jugar a los exploradores. A encarnar a Colón en su llegada a América o suplantar a algún pirata que buscara tesoros en nuevas tierras. Siempre saqué notas aceptables. Siempre destaqué en Geografía, en historia y en literatura. Las letras, los acontecimientos y nuevos lugares que descubrir me proporcionaron las pistas para guiar mi conciencia hasta lo que siempre deseé: Conocer mundo.
¡Ah tierna infancia! Que rápido pasas delante de mi ojos. Niñas. Chicas. Mujeres. ¡Oh! esa otra mitad de la especie humana. Esas personas tan complejas pero especiales, tan creativas y combativas que pueden dominar el mundo con solo usar su esfuerzo. Nunca olvidé mis deseos de ver mundo, pero no pude evitar desviar la mirada de las fotos para observar a medida que me hacia mayor curvas y cinturas que me hacían soñar con compartir con alguien esos viajes, esas vivencia, ese sentido de la vida que cada uno debemos encontrar. Dicen que la juventud es un bien preciado, una mina de oro que puede producir muchas riquezas. Y quizás tengan razón, quizás la juventud tiene valor. Pero todo lo que tiene valor puede devaluarse. No se trata de oportunidades o aventuras. Se trata de escoger el camino adecuado. Mi madre Carme, siempre decía que las elecciones son producidas por otras elecciones. Así que era mejor decidir por uno mismo, para arrepentirnos por culpa nuestra. Los valores de la juventud son los elementos que te permiten vivirla como deseas. Yo elegí sacrificarme.
Mi padre murió junto a mi hermano David en un accidente de tráfico. Ni siquiera iban a bordo del vehículo. Simplemente caminaban por la calle de camino a comprar madera para hacerle a mamá una estantería de especias. Mamá no lo soportó. Murió del corazón 6 meses más tarde, pero prefiero pensar que su corazón murió de pena esperando escucharlos volver a casa. A los 18 años y con una familia que tenía seguir adelante, ayudé a mi hermano mayor en el taller. Estudiaba por las mañanas en la universidad de Barcelona y por las noches, cuando la penumbra envolvía a la oscuridad, mis manos aprendieron la sabiduría del trabajo. Los callos de las manos fortalecieron mi mente pero nunca dejé de soñar despierto y dormido con ver más allá del mar. Una noche, al tintineo de los utensilios y mientras apretaba la suela de goma de un zapato, mi hermano apareció en el umbral de la puerta con un bocadillo en las manos y se sentó a mi lado y me dijo unas palabras que todavía recuerdo:
Sé que tu vida va más allá de un taller de zapatos. Tus estudios son el seguro de tus sueños y tu responsabilidad las fuerzas ante las flaquezas. Sé que estás viviendo eso que se llama juventud, pero créeme hermano, q el esfuerzo y los sacrificios son el camino para perseguir tus sueños.
escritor.dormido
jueves, 24 de marzo de 2011
Cuando caiga la noche
Os dejo aquí la canción de este escrito. Poned la canción mientras leeís. Siempre...una canción desata algo dentro de nuestros corazones y puede llevarnos a descubrir algún lugar bien escondido. Esta canción es preciosa.
http://www.youtube.com/watch?v=AYeUhHVt5I8
miércoles, 23 de febrero de 2011
La ventana del cristal roto

Aquí está la canción de este escrito. Ponedla y leed a la vez: http://www.youtube.com/watch?v=U6tV11acSRk
Si fuera la persona que era antes, te haría volver con el brillo de los ojos pero tengo que cambiar la identidad de mi corazón para poder huir de ti.
Te amé, te amo y te amaré con locura. Por eso ahora, loca por tu piel y con la necesidad obligada de alejarte de mi vida, me siento cada día en la ventana recordando a través del trozo de cristal roto tu suave pelo ondenado al marcharte.
Te quiere...mi corazón del pasado.
lunes, 14 de febrero de 2011
El hada de azúcar

Aquí esta hermosa canción de este escrito. Ponedla mientras leeis. Muchas gracias: http://www.youtube.com/watch?v=bi-4maYT5uI
En un mundo muy lejano, más allá incluso que el país de nunca jamás, existe todavía un mundo sin explorar. Dice la imaginación que allí las nubes son de colores y el cielo puede ser pintado con los dedos. El agua cristalina cae con un sonido apaciguado en los riachuelos vivos entre árboles que hablan con los pájaros de los nidos. Los animales viven en manadas numerosas sin importar la especie mientras que las flores crecen rápidamente en cualquier lugar con un solo soplo de aire.
Pero la belleza más extrema del lugar es cuando llega la noche y la naturaleza llama al hada de azúcar. El cielo azul en sus diversos tonos deja al descubierto una enorme luna plateada. En el claro del bosque, rodeado de altos pinos de gruesos troncos una bandada de pájaros carpinteros tocan sus picos el borde del agua dejando escapar una melodía frágil para invitar al baile a esa hada especial, pequeña como un tallo de rosa que se esmera en esparcir diminutos granos de azúcar al revolotear de pétalo en pétalo.
Entonces, cuando la canción empieza a sonar y los animales agolpan sus hocicas entre las verdes ramas, el hada de azúcar hace una reverencia celestial acompañada de un parpadeo para enamorar. Puntillea con sus pies la fresca hierba recién nacida girando con la gracia natural de su poder sobrenatural con el que salta hasta volar y reposar con un pie su cuerpo bello. Mientras, los pájaros carpinteros agudizan su melodía en el borde del lago, ella mueve con gracia sus pequeños brazos hasta dejarse caer con un movimiento de suave espiral. Enamorados los animales de ese mundo, hacen brillar sus ojos hasta iluminar junto a la luna los ropajes blancos del hada del azúcar que sonríe con los ojos cerrados animándolos cada noche a soñar en las puestas del sol con un baile lleno de inocencia, magia, gracilidad y pequeños granos de azúcar que les permiten volar.
Y cuando el sol amaga con nacer tras las redondeadas montañas, el baile termina en una reverencia de despido hasta la siguiente salida de la luna.
Solo la imaginación sabe el escondite del hada de azúcar. Solo los sueños saben donde coreografía sus movimientos hasta bañar los suelos de un azúcar ligeramente dulce que permite volar a quién lo prueba con la punta de un dedo, siempre que este sea inocente. Hay personas soñadoras que la han visto tomar el té con Campanilla. Hay otras que la han observado navegar sentada a lomos de un cisne.
Yo solo sé que se ha escondido en lugar para imaginaciones ingenuas que ni siquiera Disney ha podido descubrir su delicado rostro...solo Tchaikovski pudo escuchar descubrir en su mente su música de cristal.
escritor.dormido
viernes, 4 de febrero de 2011
Tú eres mi salvación
Si los momentos vividos a tu lado se pudieran enmarcar, debería pintar una estancia tan grande como la capilla Sixtina. Debería desgastar mi pincel de amor hasta irritar las paredes al fresco de mi corazón con todas esas miradas que me has dedicado. Debería entonces mezclar miles de colores llenos de matices imposibles para expresar lo que tu voz me hace vivir cada día. Amada mía, desde que te conozco, no existe otro paisaje igual al abrir mis pesados párpados. Tu sonrisa hace erizar mi piel, tus ojos me dan la fuerza para buscar entre la desesperanza un camino más profundo que el desasosiego y el cansancio. Recuerdo tus manos en mi pecho, disfruto de la silueta de tus labios en mis hombros y me estremezco hasta sentirme a salvo de las tiranías que la vida ejerce para mantenerme separado de ti...porque en el fondo si vivo es gracias a tu infinito amor cargado de blanca sinceridad.
Recuerdo los momentos de angustia en los que la fuerza de la alegría cubría mi corazón con un manto protector ante los tiempos de muerte que se respiraban en aquel invierno frío Reconozco que aquellas noches viví gracias a la dulce compañía que me embriaga con el amor que me prestabas, cuando la luna se alzaba en el cielo y las luces de la estancia disminuían su candidez para dejarme solitario en un salón antiguo con muebles de 50 años donde brincaba y saltaba de alegría por verte aparecer en un pequeño cristal.
En aquellos tiempos que se prestaban solitarios apareciste tú. La tristeza me engullía por momentos, mientras mi corazón en construcción se enorgullecía de haber superado días más cortos de lo normal. Y lo hiciste, sonreíste para hacerme invulnerable en los tiempos oscuros que despertaban a los fantasmas y a sus sombras. Fuiste mi salvación, la bendición de la vida para devolverme a la tierra mientras volvía a abrazar la vida soñando que algún día podría estar junto a ti... que tus besos y abrazos cobrarían realidad. Te consideré mi ángel salvador, el motivo de continuar vivo, mientras abría un libro que quiero seguir escribiendo hasta que mi corazón se apague desgastado por la vejez.
No hay nada en la vida que no me hable con tu voz, no existe nada que mirar sin hacerlo a través de tus ojos. No hay olor comparable a la brisa de tu pelo al despertarme. Siento que la fragilidad tiene un antídoto preparado para mí, etiquetado con tu nombre y rellenado con tu ilusión por la vida. No sé caminar sin dejar huellas contigo en mi camino. Las mismas huellas que marcaron el camino de mi felicidad. Cada noche que las sombras me atacan, me aferro hasta escuchar a mi salvación.
Con amor, locura y un poco más.
escritor.dormido