martes, 5 de julio de 2011

Noches sin Marga.
















Aquí tenéis la hermosa canción de este escrito. Escuchadla mientras leéis. Y luego guardaosla en vuestros corazones, porque es una obra maestro de un gran poeta de dos siglos: http://www.youtube.com/watch?v=zjDaRp_dMrE







En honor al genio Antonio Vega. Porque las frases mágicas y complejas, a veces pueden ser las más bonitas.







Noches sin Marga. Mil días de imaginación escondidos en las sombras. Soy, quien sé quién soy, pero no soy el mismo de aquellos que dicen saber quién era. Hace tiempo que cambie o mejor dicho, hace tiempo que la vida me escondió entre la noche cuando yo intenté seguir siendo quien fui. Aquella noche, recuerdo el sabor amargo de mi boca y el olor húmedo de la lluvia que caía en la ventana de aquella habitación de hospital. Recuerdo en mis pesadillas la tenue luz que envolvía su rostro en los últimos suspiros de su boca. De las miradas alargadas en el tiempo, miradas de minutos convertidas por el miedo y la nostalgia en segundos. Su mano junto a la mía, la costura de su camisón rozando mi antebrazo y el olor de su pelo invitándome a rechazar las razones espirituales que me convencieran de que iría a un lugar mejor; porque no hay lugar mejor que aquel donde están los motivos vivos que dan realmente sentido a nuestra vida. Ella tenía que partir aunque mi mano sujetara sus dedos, intentando devolverle algo de esas fuerzas que me prestó, dándome su todo por el nada.







No puedo recordar cuanto tiempo estuvo ahí. Cuanto tiempo estuvieron sus ojos clavados en los mechones de mi frente, cuánto estuvo respirando su cuerpo caliente, antes de abandonarme sin querer para siempre. Aquel momento en que mi corazón ralentizó sus latidos; separándome de la parte del mundo que ya no era para mí. La parte de colores cálidos, donde siempre destacaba el matiz del color de su pelo. Desde ese suspiro soy hombre de la noche, prisionero de las pesadillas y amigo de la soledad. Esclavo del ocaso, donde la noche y el día se prestan uno a otro oscuridad y luz, verdad y mentiras.






Ahora cuando escribo estas palabras aprovechando las últimas fuerzas de mi cuerpo. Cuando la noche cae sobre mis párpados por última vez, yo confieso ante la vida que no he vuelto a vivir con razones que me convencieran para esperar sentir la calidez del sol al salir. Porque yo lo perdí todo cuando se marcho. Perdí los recuerdos felices que me ofrecía el pasado, para aceptar que un día fui feliz. Me escondí de la luz, porque cuando el sol se ponía, la imagen de Marga en mi mente me decía que faltaban algunas noches para venir a buscarme, como me prometió que lo haría. Y yo me ilusione cada noche, imaginando con su silueta de seda y hierro en la habitación de hospital mientras me decía: cariño, es la hora de volver a vivir.







No quiero recordar nada de las noches que me envolvieron. Yo sabía quién era porque podía recordar nuestras risas resonando dentro de nuestros corazones. La única forma de volver a vivir es volviendo a encontrar alos motivos que daban sentido a mi vida. Siempre quise esperarla para volver a recordar quién fui. Ser aquel ,sabiendo que aquellos que todavía me recordaban como quién fui, fueran ser capaces de ser, quienes yo quería que fuesen para que comprendieran mis razones incomprendidas. Ahora mientras suelto la pluma de entre mis dedos... preparó mi mano en la cama, esperando sentir de nuevo el roce de su camisón en mi antebrazo, para seguir queriendo que mi mano fuera, la mano que talló su pecho blando de material tan duro.









escritor.dormido

jueves, 23 de junio de 2011

Personas de ninguna parte

Aquí esta la canción de este texto. Como siempre, escuchad la canción mientras leéis el texto. Muchas gracias:


Las obligaciones de la vida son obligatorias. Esta redundancia es un hecho de esos que llamamos estúpidos, pero la vida siempre aguarda muchos momentos estúpidos. Creo que lo hace porque a veces los humanos pensamos demasiados. Pero cómo no pensar demasiado si entender la vida es tan complicado. Debemos descifrar demasiadas situaciones. Entender a personas opuestas o vivir momentos que no elegimos.

Es aquí, cuando nos convertimos en personas de ninguna parte. Nunca sabemos por donde transita la vida pero siempre desemboca en el mismo sitio. A menudo, creo que pensar en el sentido de la vida es perder el tiempo. Deberíamos ser más simples, pero esto, es una broma. Porque si las personas fuéramos más simples, posiblemente no podríamos ser tan únicas. Por ello, debemos de vivir siendo personas de ninguna parte. Porque no podemos dejar de complicarnos aunque las cosas fueran fáciles. No pararemos de darnos cuenta, de que por mucho que señalemos, hay momentos en los que la vida nos lleva donde quiere.

Porque remar en algunos momentos es una tontería si el viento nos empuja donde quiere. Hombre de ninguna parte soy, cuando las orillas se alejan tras el horizonte pero se que el viento me llevará a algún lugar. Y aunque intente adivinar el norte, eso puede ser infructuoso. Porque cuando se busca el sentido de algo que no controlamos, podemos perdernos en la vida hasta alcanzar la locura. Prefiero ser complicado sin saber lo que me espera. Que saber lo que me espera sin que el camino sea complicado. Aunque esta pueda ser una contradicción porque me estoy quejando, todos somos realmente así, personas de ninguna parte.


escritor.domrido

jueves, 19 de mayo de 2011

No te vayas de mi realidad





Aquí tenéis la canción de este escrito. Ponedla y leed. Muchas gracias a todos. Muchas gracias por perder algunos minutos de vuestras vidas en leer las ocurrencias de un corazón: http://www.youtube.com/watch?v=SV9M18QStYE

La realidad siempre es otra cosa que no podemos ver. Estamos atrapados en un lugar del que ni siquiera sabemos el por qué estamos aquí; y a pesar de que algunos me quieren contestar, yo prefiero ignorarlos y pensar que el mundo no tiene una proposición formal que hacerme cuando pienso qué estoy haciendo aquí.

Nos levantamos cada mañana pudiendo hablar y reír. La magia de la vida está en no poder comprender porque las cosas ocurren sin que podamos controlarlas. Entonces, es cuando podemos sentarnos en una silla de madera, pensar en todo aquello que debe de ocurrir a nuestro alrededor y que siempre sale como nunca deseamos.

Pero nuestro alrededor se llama realidad, se basa en el azar y está compuesto por otros corazones que no sienten igual, por miles de mentes que hacen el bien y el mal sin preguntarnos ni conocernos. Eso es lo que somos, desconocidos atrapados en una realidad en la que no podemos controlar nuestras propias vidas. Aunque esto parezca triste, en el fondo tenemos que sufrir para sonreír. Aprender amar para comprender lo que es odiar. Saber que hay cosas que se van y otras que vendrán. Cuando una puerta se cierra hay ventanas que puede abrirse dejando pasar aire fresco que podemos respirar.

Y aunque que a veces podamos odiar nuestra realidad, en el fondo todos sabemos que nos gusta enroscarnos a esa sensación de que necesitamos fortuna. Realmente, la fortuna está ahí rodeándonos, dándonos la oportunidad de abrazarnos a lo que nos hace feliz. Porque todo el mundo tiene algo por lo que aferrarse y no querer cambiar esta realidad.

Ella me roba los pijamas. Se lleva en su maleta mis chaquetas para abrigarse pensando en que son mis brazos los que la rodean. Yo utilizo sus zapatillas cuando mis pies descalzos sienten el frío y cojo sus libros cuando me olvido de los míos. No quiero que se vaya, no te vayas. No quiero que se vaya, no quiero que se vaya, no quiero que se vaya, no quiero verla partir jamás,; porque entonces mi realidad dejaría de tener sentido y sin sentido. Cuando no entiendo realidad, cuando no comprendo porque las cosas no mejoran, me aferro a esas cosasque amo y no quiero que se vayan.

Como el naufrago con un balón Wilson en una isla desierta. Cómo el bebé con su peluche preferido cuando duerme solo en la cuna. Como el abuelo solo en casa por ver a su nieto corretear por los pasillos. Como la madre que necesita también a la suya. Como el mejor amigo que no quieres que se vaya de tu lado. Como la persona que te cuida cuando duermes...

Ella es el único elemento que no cambia dentro de mi realidad...y no quiero que se vaya. No te vayas.

escritor.dormido

domingo, 1 de mayo de 2011

Naufrago de Amor






Aquí esta la canción de este escrito. Ponedla y escuchadla mientras leeís. Muchas gracias:
http://www.youtube.com/watch?v=f3uinIfcPLU



Si estuviera solo en una isla desierta, me llevaría conmigo una prenda con tu olor para cuando lleguen las noches y la soledad se empeñe en acompañarme. Cerraría los ojos y podría imaginar con los sentidos que estas junto a mí.


Si fuera un naufrago, tu serías en mi memoria los atardeceres reflejados en mis pupilas. Serías el trozo de madera al que me aferraría para sobrevivir hasta llegar a la orilla.
Porque ahora, cuando el reloj marca una hora indecente para no dormir, estoy solo en la noche recordando la sensación de volver a la cama y verte con el pie destapado. Los ojos cerrados y tu respiración marcando el compás del silencio. Los mechones de tu pelo acariciando tus mejillas y posándose tímidamente en tus labios.



Entonces era cuando te miraba y sonreía con alguna lágrima en los ojos mientras te acariciaba sin que te dieras cuenta y no podía evitar llorar. Llorar por la paz que puede alcanzar mi corazón cuando simplemente estas aquí con los ojos cerrados, soñando entre mis sábanas.
El amor de las personas puede reflejarse en los ojos. A otros, se les nota al acariciar. A ti... a ti se nota solo con respirar. Y tus latidos son los míos. Tu aire mi salvación, y tus besos mi ilusión.
Vivo por tu amor. Por dedicarte la mayor de mis sonrisas y compartir contigo eso que llaman la vida. Vivo porque eres la razón de ser feliz y no olvidar lo que es sonreír.



Si acabara en una isla desierta, no habría libros que sustituyeran las palabras de tu hermosa voz. No habría mayor alimento espiritual que el calor de tus labios ni mejor paisaje que el color de las montañas reflejadas en tus ojos.Si viviera en una isla desierta solo podría sonreír pensando en ti.


Con todo el amor de quién te quiere con su vida.





escritor.dormido

miércoles, 13 de abril de 2011

Recuerdos de amistad




Aquí teneís la canción de escrito. Ponedla y leed. Muchas gracias: http://www.youtube.com/watch?v=4CK2hx377iU


Siempre, siempre podemos pensar que tenemos miles de razones para amar a muchas personas, pero hay algunas que merecen un trato especial. Hay cosas en la vida que pueden desaparecer como el agua evaporada al pie de un lago, pero hay cosas que pensamos que no pueden morir jamás.

Los amigos nunca mueren porque cuando un amigo es de verdad, es como la flor que no se marchita o como el arroyo que vive bajo tierra. Es para mucho tiempo. La amistad, es la relación humana que nos insta a crear un lazo con cadenas de metal en nuestro corazón y el de nuestro amigo. Con ellas, si la amistad es pura y verdadera jamás se perderán en una tormenta de soledad o en un tsunami de problemas. La cadena siempre se estirará sin dejar que se alejen demasiado.

A veces solía pensar que las cosas estaban mal y que estaba solo en mi vida, pero sé, que realmente solo girando mi cabeza lo podía ver aguardando el momento en el que necesitase que viniera hacia mí para ayudarme, para ofrecerme su hombro para apoyarme. Pensaba que en mi vida perdería cosas, pero soñaba con que las cadenas que nos unían no se oxidarían, porque cuando tiramos el candado él y yo ya nos habíamos ayudado antes.

Me alegro haberme tropezado con él en el camino que tomé para vivir mi vida. Nunca pensé que un tropiezo tan fortuito iba a ofrecerme un compañero en el camino... la vida se adorna con detalles pequeños. Son muchos los años los que estuvimos caminando por un sendero... a veces escarpado y cuesta arriba, otras veces llano, con prados verdes. Sabía que quedaba mucho camino por delante pero suspiraba aliviado porque él estaría a mi lado para transitarlo y llegar al horizonte que nos miraba.

Porque un día me hizo sonreír y compartió sus secretos. Porque resolvió mis problemas, escuchó mis lamentos y no dejó que cayera. Porque un día decidí confiar siempre en él, porque se quitó lo suyo para compartirlo conmigo. Porque un día me levantó del suelo. y no dejamos de reír. Porque siempre me aceptó como soy y simplemente fue él.

Fue una de las personas más importantes de mi vida. Me alegra haberlo conocido y espero que algo de mí quede en él para toda la vida. Porque en el fondo siempre voy a estar a su lado... guardado en sus recuerdos. Nunca jamás deberá dudar en volver si necesitase ayuda, porque hay recuerdos que no se pueden olvidar para rechazarlos. Siempre estará aquí, en mi memoria. Sigue mereciéndose todo en la vida.

Dicen que los amigos son para toda la vida, pero para mí eso es incierto porque he mirado atrás y ya no estaba ahí para mí. Es difícil confiar media vida y luego no volver a sentir el calor de los abrazos o la alegría de las sonrisas. Realmente la amistad es una realidad más del ser humano.

La amistad, es una forma de amar que puede acabar cuando algunos de los dos, deja de comprender que no hay truco más bonito para mantener una amistad en los corazones, que tenerla entrelazadas entre las manos. Las palabras siempre se las lleva el viento para dejar paso a las cosas que no se mueven de lugar. Que importan las palabras si un abrazo vale más. Si sentir los hombros uno contra el otro puede unir para siempre, sin necesidad de palabras.

En mis recuerdos de la infancia. En los albores de la adolescencia y en la madurez de la adultez, aunque ya no esté, siempre voy a quererlo.



escritor.dormido

viernes, 25 de marzo de 2011

Vida de Joan Crusat ( Capítulo I )


Aquí esta la canción de la primera entrega de esta miniserie literaria. Muchas gracias: http://www.youtube.com/watch?v=FEwxW5INakc


Me llamo Joan Crusat y voy a morir prematuramente a la edad de 38 años. Los médicos dicen que de un tumor cerebral maligno que afecta al lado izquierdo de mi cerebro. Yo en cambio, prefiero pensar que es el momento de encontrarme con algunos de mis amores. El momento de volver al regazo de mi madre o a los brazos de mi padre. Sea como sea, el tiempo se agota ya rápidamente como un reloj de arena contando hacia atrás. Mientras, estoy sentado en una cama de hospital con la mirada perdida entre edificios grises que me ocultan unas vistas de libertad antes de cerrar los ojos por última vez. Cuando echo la mirada atrás, me doy cuenta de que la vida es fugaz, mágica y esclavizadora. Son muchos los recuerdos del pasado que se amontonan en la memoria y la mayoría de ellos, por mucho que sean felices; ahora en la cuenta atrás hacen el mismo daño. Soy Joan Crusat y esta la corta historia de mi vida:


Decía mi madre que el sol salió la mañana que yo nací. Con ternura y una dulce sonrisa, intentaba explicarme cuando era pequeño el por qué de ser el único de mis cuatro hermanos en tener el pelo rubio. Vivíamos en una pequeña casa del barrio gótico de Barcelona. Una casa diminuta, con apenas dos habitaciones donde mis hermanos y yo jugábamos a indios y vaqueros. Mi padre Alfonso trabajaba como artesano en una antigua zapatería heredada de mi abuelo unas calles más allá. La intención fue que nosotros continuáramos el negocio, pero mi padre siempre supo que nuestros sueños iban más allá de aquellas calles. Más allá de aquel barrio y de aquella maravillosa ciudad.


Mi infancia no fue diferente a la de muchos niños. Las mañanas tortuosas siempre me llevaron al colegio. Las tardes intrépidas guardaron aventuras entre las calles junto a Xavier, amigo de la infancia y de esta media vida. Las noches por su parte fueron mágicas y fantasiosas, bañadas por la pequeña luz de la habitación y la silueta de mi padre contando cuentos proyectada en la pared. Volvería atrás sin duda. Daría mi corazón por disfrutar las historia de Dan McQueen, el aventurero del lejano Oeste inventado por mi padre.


¿Qué es la infancia? La infancia para mí, es esa época dorada bajo la protección de los padres donde las responsabilidades están exentas de maldad, donde la mayor preocupación es levantarse por las mañanas para ver a Lucky Luck y el peor castigo es no salir de casa por culpa de la lluvia. Ahora, cuando miro atrás, la infancia es un anhelado deseo corto e intenso. Una época marcado por el fantasma del crecimiento, sin duda, la etapa en la que la fragilidad se deja atrás y los deseos de ser mayor y fuerte ocultan lo verdaderamente importante: la inmadurez de la inocencia.


Era un buen estudiante...si no excepcional, al menos me preocupé por no defraudar a mis padres. Era importante para mí responderles con lo único que con el tiempo me llevaría a tener la oportunidad de ver más allá de los muros antiguos de la Ciutat Vella. De explorar a través de la lectura ciudades magníficas con edificios enormes que llegarán hasta la base del cielo. Es cuando somos pequeños que guiamos a nuestra conciencia hacia los sueños que nos perseguirán toda la vida. Algunas personas giran en torno a la familia. Otras aspiran a tener un empleo que los llene de satisfacción. Yo desde pequeño siempre quise pasear por Manhattan, tomar un té en Chicago o mirar hacia arriba a la torre Eiffel. Fue por eso quizás, que atraje a Xavier cada tarde a jugar a los exploradores. A encarnar a Colón en su llegada a América o suplantar a algún pirata que buscara tesoros en nuevas tierras. Siempre saqué notas aceptables. Siempre destaqué en Geografía, en historia y en literatura. Las letras, los acontecimientos y nuevos lugares que descubrir me proporcionaron las pistas para guiar mi conciencia hasta lo que siempre deseé: Conocer mundo.

¡Ah tierna infancia! Que rápido pasas delante de mi ojos. Niñas. Chicas. Mujeres. ¡Oh! esa otra mitad de la especie humana. Esas personas tan complejas pero especiales, tan creativas y combativas que pueden dominar el mundo con solo usar su esfuerzo. Nunca olvidé mis deseos de ver mundo, pero no pude evitar desviar la mirada de las fotos para observar a medida que me hacia mayor curvas y cinturas que me hacían soñar con compartir con alguien esos viajes, esas vivencia, ese sentido de la vida que cada uno debemos encontrar. Dicen que la juventud es un bien preciado, una mina de oro que puede producir muchas riquezas. Y quizás tengan razón, quizás la juventud tiene valor. Pero todo lo que tiene valor puede devaluarse. No se trata de oportunidades o aventuras. Se trata de escoger el camino adecuado. Mi madre Carme, siempre decía que las elecciones son producidas por otras elecciones. Así que era mejor decidir por uno mismo, para arrepentirnos por culpa nuestra. Los valores de la juventud son los elementos que te permiten vivirla como deseas. Yo elegí sacrificarme.


Mi padre murió junto a mi hermano David en un accidente de tráfico. Ni siquiera iban a bordo del vehículo. Simplemente caminaban por la calle de camino a comprar madera para hacerle a mamá una estantería de especias. Mamá no lo soportó. Murió del corazón 6 meses más tarde, pero prefiero pensar que su corazón murió de pena esperando escucharlos volver a casa. A los 18 años y con una familia que tenía seguir adelante, ayudé a mi hermano mayor en el taller. Estudiaba por las mañanas en la universidad de Barcelona y por las noches, cuando la penumbra envolvía a la oscuridad, mis manos aprendieron la sabiduría del trabajo. Los callos de las manos fortalecieron mi mente pero nunca dejé de soñar despierto y dormido con ver más allá del mar. Una noche, al tintineo de los utensilios y mientras apretaba la suela de goma de un zapato, mi hermano apareció en el umbral de la puerta con un bocadillo en las manos y se sentó a mi lado y me dijo unas palabras que todavía recuerdo:


Sé que tu vida va más allá de un taller de zapatos. Tus estudios son el seguro de tus sueños y tu responsabilidad las fuerzas ante las flaquezas. Sé que estás viviendo eso que se llama juventud, pero créeme hermano, q el esfuerzo y los sacrificios son el camino para perseguir tus sueños.



escritor.dormido

jueves, 24 de marzo de 2011

Cuando caiga la noche





Os dejo aquí la canción de este escrito. Poned la canción mientras leeís. Siempre...una canción desata algo dentro de nuestros corazones y puede llevarnos a descubrir algún lugar bien escondido. Esta canción es preciosa.

http://www.youtube.com/watch?v=AYeUhHVt5I8



Cuando caiga la noche y escuches los latidos de tu corazón no intentes evitar derramar lágrimas de amor por estar muy cerca de mí. Cuando caiga la noche y te sientas sola, prueba a acurrucarte entre mis brazos porque te abrazaré a pesar de dormir profundamente. Siempre, siempre podrás esconderte apoyada en mi pecho los días de lluvia y truenos. Nunca te olvides de enredar tu pie junto al mío cuando llegue la noche y estés tan cansada que solo puedas articular palabras mientras sueñas. Piensa en las cosas que podrás imaginar mientras miras el techo de nuestra cama. Sueña con las luces de las farolas para poder desatar las caricias más bonitas que tengas entre tus dedos. Déjate llevar por la quietud de mis sueños y acompasa tu respiración junto a la mía. Cierra los ojos a mi lado y convirtámonos en uno, protégete del sueño cerrando los ojos mientras cae la noche y sabes que siempre estaré velando por tus sueños.





Cuando caiga la noche y sienta tu calor en mi piel, acercaré mi nariz a tu pelo para embriagarme con tu esencia y besar con delicadeza tu frente mientras suspiras protegida por mi hechizo de amor. No intentaré luchar contra el insomnio, me valdré de tu espalda para dejar caer los párpados y ser presa de un sueño profundo que me lleve a soñar con ver tu sonrisa hasta el fin de mis días. No tendré miedo si te oigo respirar. Cuando caiga la noche me dejare vencer por tus besos de buenas noches. Cuando escuche tu corazón contendré mi respiración por un momento para memorizar para siempre los compases de tu corazón, la melodía que me permite vivir hasta que cae la noche y me siento un poco más cerca de ti porque pasan los días y el momento de besarte se acerca.




Ha caído la noche y te puedo sentir aquí, ocupando el espacio de mis sábanas que habitualmente dejo para ti. No me siento solo porque te imagino acurrucada en la pared. Cierro los ojos para soñar. Cierro los ojos para imaginar que en cualquier momento puedes moverte. Siempre sin miedo, porque... cuando cae la noche estoy más cerca de ti.
escritor.dormido

miércoles, 23 de febrero de 2011

La ventana del cristal roto


Aquí está la canción de este escrito. Ponedla y leed a la vez: http://www.youtube.com/watch?v=U6tV11acSRk

El invierno se escondía tras la puesta de sol. La primavera asomaba entre las montañas como la luz lo hace entre los huecos de las persianas en las mañanas soleadas.

Lo observaba marcharse a través de aquel hueco roto de cristal que tantas veces le había permitido mirar a través de la ventana llena de vaho invernal. Era como si el tiempo le prometiera un paisaje florido lleno de lluvia, porque a pesar de perderlo de vista para siempre, el sol la hacía sonreír.

Que sensación de despedida tan amarga, empeñada en obligarla a correr detrás de él, pero que injusta con su vida si se permitiera el error de besarlo una vez más para llevarlo a la cama... quizás sería mejor que el odio guiara los buenos recuerdos. Aquella chimenea emanaba el crepitar de los besos, la manta de lana escondía el calor de la pasión y la alfombra la fantasía de noches. Malditas fotos de la pared...

Sentirse sola era un sentimiento inútil. Su agenda rebosaba de nombres que no quería ver. La biblioteca la invitaba a esconderse entre versos de papel. Pero cuando estas enamorada no hay momento del día que apacigüe las ganas de escuchar su voz muy cerca del oído o sentir sus manos suavemente alrededor de la cintura.

Las noches serán el refugio de la invitación de vivir de los rayos de sol. La penumbra cegará sus ojos de recuerdos visibles reiterativos que hagan sufrir al corazón. Solo el tiempo los trasformaría en un fantasma del pasado que la hiciera llorar cuando destapara una caja llena de recuerdos.

Qué pensaría él cuando se alejó sin dejar de mirar la silueta de su ojo a través de aquel cristal roto. Podría ahora estar añorando sus besos y preocuparse por volver a sus brazos. ¡Oh! ¡Qué egoísta el amor cuando no nos deja pensar por nosotros mismos! Cuando nos quita el apetito y nos revuelve el estómago por la necesidad de amar. Que egoísta el amor cuando nos obliga a ser presa de la locura.

Podría haber descolgado el teléfono y susurrarle palabras de amor. Podría pedirle perdón y aparcar las pequeñas gotas de odio, pero a veces el tiempo es una necesidad motivada por decisiones que en ese momento no se puede comprender.

Podría haberlo llamado pero prefirió el silencio de los labios y la sinceridad de las manos:

Creo que moriría si dejara de amarte. Mi corazón se pararía antes de llegar la noche y tendría que pensar en ti para alargar este sufrimiento sin sentido. Comprender lo incomprendido es imposible cuando resulta ser una verdad incontestable. Puede que lleguen otros labios a mi vida, quizás otras manos acaricien mi cintura pero al cerrar los ojos querré sentir los tuyos.
Si fuera la persona que era antes, te haría volver con el brillo de los ojos pero tengo que cambiar la identidad de mi corazón para poder huir de ti.
Te amé, te amo y te amaré con locura. Por eso ahora, loca por tu piel y con la necesidad obligada de alejarte de mi vida, me siento cada día en la ventana recordando a través del trozo de cristal roto tu suave pelo ondenado al marcharte.
Te quiere...mi corazón del pasado.





escritor.dormido

lunes, 14 de febrero de 2011

El hada de azúcar



Aquí esta hermosa canción de este escrito. Ponedla mientras leeis. Muchas gracias: http://www.youtube.com/watch?v=bi-4maYT5uI


En un mundo muy lejano, más allá incluso que el país de nunca jamás, existe todavía un mundo sin explorar. Dice la imaginación que allí las nubes son de colores y el cielo puede ser pintado con los dedos. El agua cristalina cae con un sonido apaciguado en los riachuelos vivos entre árboles que hablan con los pájaros de los nidos. Los animales viven en manadas numerosas sin importar la especie mientras que las flores crecen rápidamente en cualquier lugar con un solo soplo de aire.

Pero la belleza más extrema del lugar es cuando llega la noche y la naturaleza llama al hada de azúcar. El cielo azul en sus diversos tonos deja al descubierto una enorme luna plateada. En el claro del bosque, rodeado de altos pinos de gruesos troncos una bandada de pájaros carpinteros tocan sus picos el borde del agua dejando escapar una melodía frágil para invitar al baile a esa hada especial, pequeña como un tallo de rosa que se esmera en esparcir diminutos granos de azúcar al revolotear de pétalo en pétalo.

Entonces, cuando la canción empieza a sonar y los animales agolpan sus hocicas entre las verdes ramas, el hada de azúcar hace una reverencia celestial acompañada de un parpadeo para enamorar. Puntillea con sus pies la fresca hierba recién nacida girando con la gracia natural de su poder sobrenatural con el que salta hasta volar y reposar con un pie su cuerpo bello. Mientras, los pájaros carpinteros agudizan su melodía en el borde del lago, ella mueve con gracia sus pequeños brazos hasta dejarse caer con un movimiento de suave espiral. Enamorados los animales de ese mundo, hacen brillar sus ojos hasta iluminar junto a la luna los ropajes blancos del hada del azúcar que sonríe con los ojos cerrados animándolos cada noche a soñar en las puestas del sol con un baile lleno de inocencia, magia, gracilidad y pequeños granos de azúcar que les permiten volar.

Y cuando el sol amaga con nacer tras las redondeadas montañas, el baile termina en una reverencia de despido hasta la siguiente salida de la luna.

Solo la imaginación sabe el escondite del hada de azúcar. Solo los sueños saben donde coreografía sus movimientos hasta bañar los suelos de un azúcar ligeramente dulce que permite volar a quién lo prueba con la punta de un dedo, siempre que este sea inocente. Hay personas soñadoras que la han visto tomar el té con Campanilla. Hay otras que la han observado navegar sentada a lomos de un cisne.

Yo solo sé que se ha escondido en lugar para imaginaciones ingenuas que ni siquiera Disney ha podido descubrir su delicado rostro...solo Tchaikovski pudo escuchar descubrir en su mente su música de cristal.

escritor.dormido

viernes, 4 de febrero de 2011

Tú eres mi salvación

Aquí esta la canción del texto. Muchas gracias: http://www.youtube.com/watch?v=MN7ZhxaUNBg





Si los momentos vividos a tu lado se pudieran enmarcar, debería pintar una estancia tan grande como la capilla Sixtina. Debería desgastar mi pincel de amor hasta irritar las paredes al fresco de mi corazón con todas esas miradas que me has dedicado. Debería entonces mezclar miles de colores llenos de matices imposibles para expresar lo que tu voz me hace vivir cada día. Amada mía, desde que te conozco, no existe otro paisaje igual al abrir mis pesados párpados. Tu sonrisa hace erizar mi piel, tus ojos me dan la fuerza para buscar entre la desesperanza un camino más profundo que el desasosiego y el cansancio. Recuerdo tus manos en mi pecho, disfruto de la silueta de tus labios en mis hombros y me estremezco hasta sentirme a salvo de las tiranías que la vida ejerce para mantenerme separado de ti...porque en el fondo si vivo es gracias a tu infinito amor cargado de blanca sinceridad.


Recuerdo los momentos de angustia en los que la fuerza de la alegría cubría mi corazón con un manto protector ante los tiempos de muerte que se respiraban en aquel invierno frío Reconozco que aquellas noches viví gracias a la dulce compañía que me embriaga con el amor que me prestabas, cuando la luna se alzaba en el cielo y las luces de la estancia disminuían su candidez para dejarme solitario en un salón antiguo con muebles de 50 años donde brincaba y saltaba de alegría por verte aparecer en un pequeño cristal.


En aquellos tiempos que se prestaban solitarios apareciste tú. La tristeza me engullía por momentos, mientras mi corazón en construcción se enorgullecía de haber superado días más cortos de lo normal. Y lo hiciste, sonreíste para hacerme invulnerable en los tiempos oscuros que despertaban a los fantasmas y a sus sombras. Fuiste mi salvación, la bendición de la vida para devolverme a la tierra mientras volvía a abrazar la vida soñando que algún día podría estar junto a ti... que tus besos y abrazos cobrarían realidad. Te consideré mi ángel salvador, el motivo de continuar vivo, mientras abría un libro que quiero seguir escribiendo hasta que mi corazón se apague desgastado por la vejez.


No hay nada en la vida que no me hable con tu voz, no existe nada que mirar sin hacerlo a través de tus ojos. No hay olor comparable a la brisa de tu pelo al despertarme. Siento que la fragilidad tiene un antídoto preparado para mí, etiquetado con tu nombre y rellenado con tu ilusión por la vida. No sé caminar sin dejar huellas contigo en mi camino. Las mismas huellas que marcaron el camino de mi felicidad. Cada noche que las sombras me atacan, me aferro hasta escuchar a mi salvación.

Con amor, locura y un poco más.



escritor.dormido