miércoles, 21 de julio de 2010

No era un Amor de medianoche



Aquí esta la canción del escrito. Muchas gracias:

http://www.youtube.com/watch?v=mnXZk6UWPao&feature=related

Miró al espejo convencido de que su figura marcaba esa estela de hombre sexy que tanto esfuerzo y sacrificio le había supuesto. Años de levantar pesas cada noche y madrugadas clausurada con una crema para el cuerpo. Los bordes metalizados del cristal distorsionaban la figura de su camisa, pero sin poder evitar marcar una silueta musculosa y atractiva escondida entre botones. Aderezó su pelo negro y rizado con una gomina extrafuerte. Esta noche, era una noche más en la que se deslizaría entre cuerpos en una discoteca hasta elegir a la presa de una noche corta llena de hedonismo, ausente de sentimientos y sensaciones que pudiera atar sus masculinidad a una sola mujer.
Cerró con cuatro vueltas la puerta de casa tatareando una canción infantil hasta encender el motor de su mercedes y abrirse paso entre las calles húmedas y pobladas de coches. Marcó los botones adecuados… una canción de Maroon five entró en su cuerpo, adueñándose de sus pensamientos más voraces.A cada calle doblada, pensada en cabellos de todos los colores en donde elegir, a cada stop que se saltaba pensaba en la ropa interior que tendría que deslizar.
Detuvo el coche, en el aparcamiento de siempre, rodeó la fila de clientes en el acceso al local, saludando con un coleguismo natural a los mastodónticos porteros que franqueban las oscuras puertas de composite.

Al dar los dos primeros pasos y ser bañado por las luces de neón, sonrió como un zorro, comenzando a otear el horizonte marcado por una barra atestada de copas y un pista de baile donde cientos de cuerpos se movían sinuosamente al son de la música. Pidió un Bacardí con cola y charló afablemente con señoritas de amplias expectativas.

Las horas de la madrugada transcurrieron entre el ruido ensordecedor de los altavoces y sorbos de bebidas alcohólicas aderezadas con hielo y azúcar… Los frutos daban resultados, señoritas de vestidos ajustados y escotes prominentes bordeaban con las curvas de su cuerpo, su silueta definida y apetecible. Pero por primera vez en mucho tiempo, lo fácil no fue el camino a elegir. Apoyada en una butaca se encontraba una chica de melena negra, ensalzada como una estrella bajo los focos con un suave vestido azul por encia de las rodillas.

Las miradas se habían sucedido y el encuentro con la copa en la mano se había consumado, desembocado en una subida de escaleras desconocidas rumbo a una cama ajena. Y mientras subía arrastrando con las manos el barandal de madera, no podía dejar de multiplicar sus sentidos para poder disfrutar a la vez de oler su llamativo perfume, de escuchar su femenina voz, de observar el camino ascendente desde sus zapatos de tacón hasta el interior de sus muslos y de desear sentarse a ver brillar sus ojos.

Abrieron la puerta de la casa. Ella lo detuvo junto al pomo de la puerta y camino seis pasos a través del pasillo. Descalzo sus pies y dejó caer su vestido, mientras se escapaba al dormitorio.
Él por su parte, vacío sus pertenencias en la mesilla del recibidor. Pensaba despertarse enamorado a la siguiente mañana junto a ella, sintiendo que no era solo un Amor de media noche.



escritor.dormido

martes, 13 de julio de 2010

Faraones, Razones y Dramas




Hacía tiempo que no acudía a este blog a escribir sobre experiencias personales. Lejos quedan ya aquellas experiencias personales que narraban sentimientos y sensaciones. Aquellos gestos pequeños que nos regalaba una licencia especial para ser feliz. Ultimamente, he vuelto a vivir escondido en las noches, inmerso en una batalla cruenta donde los números vuelven a dominar mi vida. Donde la soledad y la tristeza acuden en forma de fantasmas invisibles para apoderarse de mi felicidad.

Fiel a la verdad, ahogado por la distancia y la necesidad de sentir unos labios de algodón una tarde mi mente creó una frase especial en mi vida: Faraones, Razones y Dramas. Una frase que culmina en un pequeño muro de cartón que he creado en torno a mí. A corazón abierto y sincero con vosotros quiero compartir que he llorado. He sentido ansiedad y soledad. Me he recreado en historias fantasmagóricas, ahogado por la ceguera de quién solo puede ver la el lado negativo de las cosas. He fomentado la melancolía y he marcado los días del calendario por apatía y sueños de pluma sin tinta.

Faraones, Razones y Dramas. : Dicese del estado sentimental de aquellos sujetos que enamorados de una persona especial, sienten un vacío tan grande que no pueden sonreír de manera mágica dejandose llevar pues por una tristeza materializada en tres síntomas principales: 1. Soledad 2. Sensibilidad 3.Pesimismo.

Al analizar esta frase nacida de la espontaneidad me he detenido en cada una de sus palabras. La palabra Faraón explica el status del sujeto triste. Porque a pesar de las peliculiaridades de cada pareja, a pesar de la forma de ser de cada uno, el sujeto triste siempre es muy importante en el corazón de su amado. Siempre es recordado y amado a pesar de la distancia. Siempre se echa de menos y se desea con ímpetu, ensalzando a una persona para los demás común en un personaje de alcance vital.

Razones hace alusión a las contingencias que provocan la separación en la distancia. Los kilómetros abstractos que separan dos corazones unidos por un sentimiento muy fuerte llamado Amor. Razones inevitables, razones obligadas, razones incontralables, pero razones presentes en la vida real.

Dramas viene a explicar todas esas situaciones desagradables, a veces inconscientes, otras conscientes que se suceden entre ambos sujetos amados y que se materializan en discusiones. En sentimientos estúpidos. En pensamientos melancólicos. En celos inexistentes combustionados por un dolor involuntario y rechazado como es la distancia.

Esta enfermedad sentimental se cristaliza en tres síntomas humanos bien conocidos: La soledad, amiga de las despedidas, signo de las noches eternas en las que recuerdas la voz de una persona, el olor del pelo de por quién suspiras. La sensibilidad, arma autodestructiva que aflora y amplifica cada sentimiento, cada sensación positiva y negativa que nos empuje a llorar de felicidad o tristeza. El Pesimismo, larga y escarpada ladera que nos detiene en la espera de ese añorado día, de esa semana de encuentro y felicidad con aquel al que necesitamos.

Durante este tiempo y después de dejarme llevar por la locura de un hipocondríaco mi corazón me ha diagnósticado un FRD crónico. Llevo tiempo buscando curas para placar este dolor y sanar algún día estas heridas que tanto me han costado mostrar. Pero he tenido suerte. Porque soy afortunado de tener a una enfermera maravillosa. Una enfermera que me ha cuidado cada día de esta enfermedad basada en la distancia. Una sabia persona que ha reconocido la involuntariedad de esta enfermedad. Una chica maravillosa, que ha tratado mis crisis nocturnas. Mis operaciones de urgencias a corazón abierto y todo ello administrando el medicamento más valioso de mi vida: Su sonrisa especial.

Os dejo aquí la solución a estos problemas, efectiva solo con una posología especial: 24 gramos al día, 1440 centigramos por minuto y 86.400 miligramos por segundo:


http://www.youtube.com/watch?v=oX9_oMmBTss&feature=player_embedded

escritor.dormido



miércoles, 7 de julio de 2010

De Antonio para Isabel




Aquí teneís la canción del escrito, Muchas gracias:
http://www.rtve.es/mediateca/audios/20080724/monica-molina-canta-amar-tiempos-revueltos/227778.shtml


De Antonio para Isabel:

Querida Isabel. Te escribo desde el frente. El río Ebro cubre nuestras espaldas y mi fusil es el único acompañante en las frías noches. El único momento de esperanza es aquel cuando el alba nace tras las montañas mientras los pájaros cantan tímidos ante las treguas de los bombardeos y los disparos. Echo de menos aquella España de paz. Echo de menos las calles de Madrid y los churros de Fermín. Los paseos por la gran vía y los cafés delante de la plaza de La Cibeles.

Desgraciadamente, la guerra no cesa en su violencia. He de decirte Isabel, que han caído Antonio Moreno y José el tabernero. Fueron heridos de bala hace unos días. Mi más sentido pésame a sus esposas. Temo por todo. Temo cada paso y cada gatillazo al arma que llevo entre mis brazos. Apunto al viento, los árboles son mis objetivos. Pero dígale a nuestra madre, que su hijo nunca se convertirá en un asesino a favor de los que me han obligado a odiar a mis iguales. Dígale también que la quiero con el corazón. Que su hijo la recuerda cada día que pasa alejado de casa.
Necesito un favor más hermana. Tiemblo por mi vida a casa metro que recorro agachado. Temo de perder lo que amo. No sé si algún día llegaré a pisar nuestra querida calle. Pero no niegue mi voluntad lejana. Necesito que hable con Rosa. Necesito que sepa que la amo y la seguiré amando cada día de batalla. Dígale que me enamoré desde el día que la vi. Que tiene unos ojos tan bonitos como las azucenas de nuestro jardín. Estoy enamorado de sus manos, de su sonrisa tímida, de su pelo castaño que brilla incesante con el sol. Dejé constancia de que necesito besarla y abrazarla si volviera a pisar mis queridas calles de baldosas. Prométale que haré todo lo posible por volver para brindarle todo el amor que llevo sintiendo por ella estos meses. Asegúrese de que sepa que me quiero casar con ella.

Usted Isabel, usted cuídese mucho. Cuide a Madre. Sea fuerte cada día y rece para que este sin sentido acabe muy pronto. Le quiero mucho. Un beso de su hermano.
Antonio.

escritor.dormido

lunes, 5 de julio de 2010

Pensando en la distancia


Aquí teneís la canción, muchas gracias: http://www.youtube.com/watch?v=9P8e1EkZ1ug

Hoy he pensando en la distancia. He intentado diseccionarla y pensar en todo aquello que representa, pero no he podido. Porque es imposible explicar cómo se siente mi corazón cuando lleva 5.788.800 millones de segundos separados a 2550 Kilómetros del suyo. Es entonces cuando puedo sentarme a pensar en ella y abandonar las sonrisas hasta someterme a la tristeza. Yo siempre pensé que sería más fácil guardar las emociones en esta caja llamada corazón y dejarlas escapar cuando el tiempo se detuviera de nuevo entre nosotros. Pero no puedo mentir: Estoy desesperado por sentir su respiración cerca. Por cogerme de su mano y hablar sin parar hasta que se canse de escucharme. Son tantas las veces las que he necesitado sus besos que a veces he necesitado volar hacia ella dejándolo todo atrás.


He descubierto una parte de mí, Una parte sufridora que busca lágrimas, que busca atraparme en la melancolía. Y estoy cansado. Cansado de huir de un monstruo sin figura. Un monstruo sin ojos brillantes en la oscuridad. Un monstruo llamado distancia que se ha convertido en el peor enemigo de una guerra sin cuartel. Si... yo también he odiado la distancia y a sus abstractos kilómetros cuadrados.
P

ero a pesar de las cuestas arribas, que hubiera sido yo sin su ilusión, sin sus ganas de levantarme cada vez que caía. Llamadme débil, pero no puedo ocultar que la necesito.

Y a pesar de la ansiedad, de los momentos de debilidad sigo como una torre esperando verla arribar en la costa. Espero como un capitán deseando avistar tierra, contando números y más números hasta detenerme en los 80 días, 1920 horas, 115.200 minutos y 6.912.000 millones de segundos que hemos deseado estar juntos de nuevos.

escritor.dormido

miércoles, 23 de junio de 2010

El chico que deseaba a las aviones




Aquí teneís la canción del escrito. Muchas gracias: http://www.youtube.com/watch?v=xfzxJt_ZLSo


El chico que desea a los aviones:
Dicen que un aeropuerto es un trampolín en la vida. Es la lanzadera personal para llegar a sitios soñados, planeados o imaginados.

Esta es la historia de un chico normal con sueños comunes pero con una chica especial. Esa chica no se encontraba en el mismo barrio. Tampoco en la misma ciudad. Ni siquiera compartían la tierra que pisaban. Ambos se conocieron separados por 2550 Kilómetros de distancia. Esos kilómetros significaban para él razones para enamorarse de ella. Así, desde el momento desde que ese muro alargado llamado distancia emergió entre ellos, ambos se pusieron de puntillas para poder verse, para hablar desde la distancia lejana de sus ventanas.

Ella, aparecía cada noche a través de un cristal, mostrando una sonrisa especial para guardar. Fue así, como él colocó esa sonrisa fotográfica en el marco vacío de su corazón.
Por su parte, ella se dejó arrastrar por las palabras y trucos de amor que la hacían sonreír al levantarse, al vivir o al irse a dormir. Trucos que la sorprendían en cualquier momento.
Fue así, como construyeron algunos sueños juntos, fue así como comenzaron a tratarse de amor.


Y un día, cuando él soñaba con llegar hasta ella para poder observar su dulce sonrisa, le propuso volar como una mariposa hasta posarse en sus labios.
Desde aquel día, él guardo su corazón en un capullo, alimentándose de miradas y charlas, de susurros y risas, hasta que llegara el momento de encontrarse a los pies de un aeropuerto nacional.

Allí, en ese aeropuerto, soñó con las aviones varadas en pista con volar atravesando mares y montañas hasta sorprenderla con una caricia. Vivió con ternura el momento de partir. Disfrutó con las alas, con el fuselaje de aquellas máquinas que elevadas en el aire, podían llevarte a un lugar alejado por 2550 Kilómetros de distancia. Así, fue guardando en su retina un despegue mágico, un aterrizaje especial y acumulando en su corazón la ruta hasta llegar a sus brazos. Disfrutó con esa sensación.
Desde entonces sigue soñando con fuselajes, con asientos en ventanilla y controles de aduanas que pasar. Sueña, con verse rodeados de desconocidos con maletas en manos y leyendo cárteles con la letra y número de puertas de embarques.

Y cuando la soledad de apodera de él. Cuando la distancia le bloquea los latidos del corazón, él acude a buscar billete de aerolíneas. Sin importar el nombre, el prestigio o el color, Soñando solo con observar aquellos aparatos hasta que sea llamado a embarcar al suyo.
Todo, para sentirse una mariposa. Una mariposa al vuelo que se pose en sus dulces labios.
¿Sabéis en que se parece los aviones a las mariposas?
Que sueñas al verlas alzar el vuelo...

escritor.dormido

lunes, 21 de junio de 2010

Perdón eterno


Aquí teneís la canción del escrito. Muchísimas gracias: http://www.youtube.com/watch?v=N0S-iY2I9MA
El perdón cae como lluvia suave desde el cielo a la tierra. Es dos veces bendito; bendice al que lo da y al que lo recibe. (William Shakespeare)

A veces las discusiones son banales y egoístas. A veces no hay razones para tenerlas. Pero el ser humano, a pesar de racionalizar parece guiarse por impulsos que lo dominan. Pero la maravilla del perdón es la fragilidad que representa. Porque cuando el rencor nos ciega, un gesto tan simple como una mirada o un beso, tiene la llave para abrir el baúl de la reconciliación.
Esta la historia de Sarah. Una historia más en mi mente. Una historia veraz de sentimientos pero de acontecimientos nacidos desde mi desconocimiento.
10 de Septiembre de 2001. Hoy, la oficina ha estado abarrotada de gente. Parecía como si media Nueva York se hubiera decidido a enviar paquetes postales a través de la empresa FedEx. Envíos a Dallas, Austin, Denver o Miami fueron los más repetidos a lo largo de la jornada. Incluso una agradable anciana facturó un paquete con un destino tan exótico como la flamenca España. Miles de caras desconocidas pasaron por los ojos de Sarah hasta la última hora de la tarde:
-Buenas tardes señorita querría enviar un paquete a Boston.
- ¡Hola Jason! Lo último que me faltaba en el día es que medio cuerpo de bomberos se decidiera a enviar paquetes hoy. ¿No trabajas en el parque?
-Hoy no, tenía asuntos que tratar en casa. Mañana entro al turno con Will.
-No te equivocas. Entra mañana. Hoy le he obligado a limpiar la casa porque no se mantiene solo echando agua con una manguera. Bueno, ¿A dónde va este paquete? Respondió con una sonrisa...
Con esta agradable conversación, se despidió de las cuatro paredes que la encerraban ocho horas al día. Salió a la noche del bajo Manhattan con una simple chaqueta de cuero cubriendo su cuerpo del diminuto frío que corría a esas horas de la tarde. Paseó como una neoyorkina más, camuflándose entre las corrientes humanas que navegaban entre los edificios y rascacielos como si de un laberinto se tratara. Una corriente humana diversa. Llena de marcas personales concretas. Pelos de diferente forma y modas tan distantes como el cielo y la noche. Un revuelto de bolsos, maletines de trabajo y mochilas deportivas.
Sarah, ahora con su Starbucks caliente y espumoso en la mano, filosofaba de camino a casa con una cuestión tan tonta como cuál sería la forma en foto aérea de las corrientes humanas que transitaban cada día en la Gran Manzana. Dobló la esquina y la furgoneta gris de Will estaba ya aparcada delante del portal de aquel pequeño edificio adosado de ladrillos en los que desearon formar su hogar. Pensaba en la cena a punto de salir del horno, en la ducha caliente que le predecía y en el beso cariñoso de su bombero favorito. Abrió la puerta apresurada, leyó el título de la correspondencia mientras subía las escaleras y se lamentó de aquellas cartas selladas con el nombre del banco. Las facturas nunca eran buenas noticias.
Entró por la puerta y ensombreció su cara, al ver todavía el desastre que había dejado atrás antes de irse al trabajo. Los sillones descolocados, los suelos poco brillantes y la cubertería reposando sobre el fondo del fregadero. Lamentó su suerte y salió al encuentro con Will. La tensión, la carga diaria de la vida los guió a una larga discusión. Una discusión desfavorecedora. Una discusión de pareja donde un surtidor de malicia dejaba escapar cuestiones ajenas al problema de raíz. Una discusión donde el reproche se extiende más allá de un muro llamado respeto y donde al final las cosas que se dicen no se piensan; alejándose por un tiempo del raciocinio que el humano tiene guardado en sus células más profundas. Will y Sarah se hirieron más que nunca. Soltaron de sus bocas palabras impensables para una situación así. Palabras que en su extremo solo tiene esa noche una consecuencia: Dormir con las espaldas enfrentadas.
Esa noche no soñaron separados por centímetros ni unidos por las manos.
Esa noche, el silencio les incomodó en sus insomnios. Pero ninguno volteó su cuerpo. Ninguno dio su brazo a torcer para brindar una simple caricia. Las horas pasaron y el despertador sonó temprano. Will comenzó a prepararse para acudir al parque de bomberos. Esa mañana limitó sus movimientos. Fue menos ruidoso en un intento quizás de aflorar el arrepentimiento por una discusión inútil. Al partir con su bolsa en la mano, se detuvo por un instante en umbral del dormitorio. Observó el pelo ondulado y la liza espalda de algodón de Sarah. Suspiró en silencio ajeno a la mirada secreta de Sarah a través del reflejo del marco de fotos instalado en su mesilla de noche.
Paso la mañana y con la mente de aquella silueta negra en el marco de fotos, Sarah se había dejado llevar un par de horas por el cansancio. Abrió los ojos, y como cada mañana realizó la manía que su madre siempre le había enseñado: Posar primero el pie derecho. Se desenredó de la sábana y se llevó una sorpresa desagradable al mirar hacia su cómoda y ver como todavía la alianza de Will estaba allí desde la discusión de la noche. Se enfadó muchísimo de nuevo. Sintió un arrebato de ira incontenible. Una pequeña piedra de odio al recordar la situación del día anterior, al rememorar palabras de dolor.
Se acercó a la cocina, abrió el brik de leche y se detuvo por un momento delante del calendario: 11 de Septiembre (Cumple de mamá!!!) Caminó hacia el salón en busca de su móvil. Lo vislumbró en el salón y no agradeció la sensación al encontrarse con un mensaje de voz de Will. Llamó al buzón y escuchó atenta su voz con la sirena del camión de bomberos de fondo:
-Hola nena. Sé que estarás durmiendo. No te he llamado directamente para no despertarte por si estabas durmiendo. Oye, te quiero ¿vale? Siento las cosas que dije ayer. Me arrepiento muchísimo, me siento tonto. Pero te compensaré ¿vale? Mira, mañana sin falta me encargaré de limpiar la casa, te lo prometo. Además te haré una cena estupenda ¡No! Mejor nos iremos a cenar, que te lo mereces, ¿Te parece? ¿Me perdonas? Te quiero, estoy enamorado de ti. Te llamaré cuando pueda, ahora vamos camino del Trade Center. Una de las torres tiene algún problemilla, ¡Tranquila que me cuidaré! ¡Hazlo tú también!
De repente y mientras las últimas frases del mensaje llegaban a su cabeza, otra voz narraba en el salón de casa: En estos momentos ha caído la segunda torre. Nuestra nación está siendo atacada. Una humareda de polvo llena el cielo de la ciudad. Centenares de bomberos, policías y civiles se encontraban en el...
Por un momento el mundo se paró. Sarah se sentó con lágrimas en los ojos en el sofá. Retorció sus dedos de los pies descalzos y encogió su cuerpo cayendo al suelo acompañada con las palabras que aún sonaban en el auricular del móvil en su oreja: Para guardar este mensaje pulse uno...

escritor.dormido

martes, 15 de junio de 2010

Tú eres mi super estrella...




Muchas gracias a todos, aquí está la canción del escrito: http://www.youtube.com/watch?v=Poif751NBY0



Sábado noche. Llego a casa con ganas de escucharte. Me quito las zapatillas y las dejó desordenadas en el baño, al fondo del pasillo. Voy a mi habitación, enciendo el aparato de música y cojo un disco llamado "Amor". Observo tu cara en la portada y le doy la vuelta para elegir una canción:

1. Sonrisa para soñar.
2. Ojos de chocolate.
3. Piel de Algodón.
4. Manos juguetonas.
5.Dientes de oro blanco.
6. Labios para comer.
7. Enamorado de ti.
8.Lunático.
9.Solo tú.
10.Quiero estar contigo.
12.Chica perfecta.

Y decidiendo escuchar tu disco entero me doy cuenta: Que soy fan de ti. Que quiero acompañarte a tus giras mundiales. Quiero estar en primera fila en tus conciertos. Quiero saltar con todas tus canciones, aprendermelas de memoria y recitarlas contigo sin micrófono. Acumular todos los discos buenos y malos que produzcas en tu vida. Llenar mi habitación de pósters tuyos hasta conseguir mirar cada mañana a mi alrededor y que solo estés tú. Pedirte autógrafos para enmarcar en la pared. Comprar las revistas para leer tus entrevistas y guardar los recortes en los que salgas tú. Aferrarme a un dial de radio donde pueda escuchar tus canciones cada día sin parar.

Ahora, después de declararme tu fan número uno. Déjame ser tu representante. El técnico de iluminación que arregle tus distorsiones de luz. El organizador de tus conciertos. Déjame diseñar la portada de tus discos y mezclar los sonidos de tu vida. Organizar la seguridad que te rodee. Ser el portavoz de tus palabras, el descubridor de la octava de tu voz. Déjame ser el productor de tu disco llamado "vida".

Y cuando estemos en tu camerino: Dedicame una canción solo para mí. Una canción con mi nombre, que cuente que me quieres. Que necesitas de mis besos cada noche. Que hay razones para esperar llamadas nacionales. Que el camino puede ser bonito. Una canción que me convezca de que soy diferente, que estás enamorada de un chico con cara y manos. Con un corazón abierto para ti. Un single de amor que lídere las listas de radios. Un single de amor con nuestro nombres. Un éxito de generaciones. Un himno de nuestra vida.

Firmame en el corazón y bésame los labios para no lavarlos jamás.


escritor.dormido

domingo, 13 de junio de 2010

Para mi tía. Te quiero.



Aquí teneísla canción de este escrito. Muchas gracias: http://www.youtube.com/watch?v=MQYIHaAs1aw



Hay
lugares en mi vida que quiero visitar y otros volver a pisar, para no olvidarlos jamás. Y un día, cuando todo repose y tenga que echar la mirada atrás…diré, sí, he estado ahí y ahora son parte de mí. Recordaré sus paredes y rincones. En algunos paseé, y en otros jugué con inocencia… pero ninguno destaca más… todos son el conjunto de mi vida. Hay cosas en mi vida que me quedan por hacer y otras de las que me he arrepentido, pero nunca las olvidaré, porque hacen que sea quien soy, sin esconder mis errores. Hay momentos en mi vida, que jamás quiero olvidar, algunos son bonitos y otros los borraría, pero vivirlos, me ha hecho hacer lo que hago ahora. Hay personas en mi vida que jamás quiero perder, pero otras a las que no voy a volver a ver… y aunque la mayoría son especiales, algunos ocupan más espacio en mi corazón. Y el día que no estén, podré recordarlos con cara y alma… porque algún día vivieron en mí. Y en verdad, si fuera quien soñara, no podría soñar como lo hago ahora.

Reflexiono y perdido en el ayer, y parado en el presente, me detengo en la puerta en la que solías aparecer, siempre cargada de Amor.
Porque no importaban los errores o problemas, nunca dejaste de amar. Siempre mirabas con ternura y abrazabas con ímpetu, nunca dejaste de abrazar con fuerza. Siempre fue una alegría para nuestros corazones, verte llegar con tu amable sonrisa.

Y tengo que decir… que en parte tú has hecho que yo sea así porque siempre adornaste los momentos con cariño sincero y puro: Endulzaste las tardes con golosinas, y los caprichos alimentaron mi sonrisa…

Es ahora cuando me acuerdo de ti y mi corazón late despacio pensando que no hay motivos para llorar por ti, porque simplemente no puedo dejar de pensar en lo bueno, en todo aquello que con la magia de tu corazón podías hacer.
Podías vivir por los demás sin pensar en ti.
Y pienso yo... que si existieran más personas como tú, este mundo sería mejor. Pero ya no importa lo malo porque tú estarás ahí con todos nosotros para recordarnos que simplemente con el día a día se podía amar.

Vuelvo la mirada atrás y ahí estás tú todavía, empujándonos a todos a ser felices. No me hace falta buscarte, porque sin poner mis sentidos en alerta, se que estarás aquí vigilando por mi vida, y es que tú , no podrías haber cambiado jamás.
Ángeles, solo quiero decirte una cosa que quedó atrás: Nunca nadie tuvo un nombre más acertado que tú: Fuiste un ángel en la tierra y ahora lo eres en el cielo.
Te queremos.

escritor.dormido

miércoles, 9 de junio de 2010

Gracias



Aquí teneís la canción del escrito. Muchas gracias: http://www.youtube.com/watch?v=qwNPsc6rFjs
La palabra gracias. Si acudís al diccionario a buscar su significado no lo encontrareis. Las enciclopedias no esconden sus letras. La palabra gracias es indefinida, poco concreta y abstracta. Pero en sus defectos están sus virtudes. La palabra gracias abarca miles de sentimientos, miles de sensaciones, sin atarse a un significado propio. Es en esta cuestión, que cada humano puede utilizarla en su beneficio y darle el matiz que necesita. Gracias por lo bueno, gracias también por lo malo.

Hoy debo utilizar el gracias para una persona. Para que sea consciente de que cada día las cosas que piensa, hace o dice no pasan por alto. Que se detienen en un lugar llamado corazón. Pero lo más importante en un lugar llamado cerebro.
Soy consciente de que puedo hacerte daño. Soy consciente de que tengo defectos. Se que son malos, que pueden quemar los cartuchos que tenemos. Pero me doy cuenta de cada detalle, de cada línea minuciosa que tu trazas por el bien de los dos. Debes de saber que las he encontrado todas. Que nunca tus palabras caen en vacío

Y utilizando para mi el beneficio la palabra gracias hoy en las malas, pero en las reales quiero dárselas

Y a pesar de que repetiré muchas palabras, lo importante hoy no es adornarlas sino cargarlas de significado. Porque cada uno de vosotros seguro que al leer hoy esta prosa os sentiréis identificados. Hoy más que nunca que no hay razón para vosotros, acudid a esa persona para susurrarle un gracias.

Gracias cariño:

Gracias por ser tú. Gracias por tus consejos en mi vida. Gracias por tu paciencia. Gracias por tu comprensión, por las ganas de mejorar las cosas. Gracias por tu iniciativa. Gracias por tu preocupación. Gracias por tu piropos. Gracias por tus cenas. Gracias por tus ilusiones. Gracias por tu sacrificio. Gracias por tus sonrisas, gracias por los buenos momentos. Gracias por la confianza. Gracias por los suspiros. Gracias por los enfados, demuestras que las cosas te importan. Gracias por tus sueños, por compartir los míos. Gracias por llorar, gracias por prohibírmelo a mí. Gracias por los planes que creas para los dos. Gracias por imponerte. Gracias por intentar ponerte en mi papel. Gracias por tu interés. Gracias por la solidaridad. Gracias por escucharme siempre. Gracias por hacerme sentir especial. Gracias por mirar siempre por mi bien, por necesitar verme feliz cada día. Gracias por jugar el papel que tienes. Gracias por mirar hacia delante. Gracias por evitar hacerme daño. Gracias por querer mejorar. Gracias por tus llamadas. Gracias por tus mensajes. Gracias por la insistencia, por querer que vea la cosas. Gracias por enseñarme que el mundo es un abanico de pensamientos. Gracias por ponerme un mote cariñoso. Gracias llamar a los cinco minutos de enfadarnos. Gracias por preguntar. Gracias por reclamar. Gracias por echarme de menos. Gracias por entromete en mi camino. Por estar segura de mis posibilidades. Gracias por sufrir. Gracias por tirar de los dos, por evitar que la distancia aflore. Gracias por hacerla más corta. Gracias por quererme como soy. Gracias por los momentos íntimos. Gracias por ser fuerte y comprender mis debilidades. Gracias por soportarme cuando soy el señor gruñón. Gracias por despertarme cada mañana con tu buenos días. Gracias por tu voz. Gracias por tus esfuerzos. Gracias por las sonrisas dedicadas para mí. Gracias por tus besos. Gracias por ser esa dimensión diferente al resto en la que puedo soñar. Gracias por los momentos divertidos. Gracias por tu efectividad. Gracias por cogerme la mano. Gracias por las escapadas. Gracias por las bromas. Gracias por esas películas clásicas. Gracias por ser especial. Gracias por tus besos. Gracias por tus caricias. Gracias por tu olor. Gracias por los momentos reales, por los momentos soñados. Gracias por las conversaciones absurdas. Gracias por perder la cabeza conmigo. Gracias por olvidarte de lo que hablamos. Gracias por tu histeria. Gracias por preocuparte que algo malo pase. Gracias por pensar en mí. Gracias porque has sabido encontrarme. Gracias por tus perdones, por aceptar los míos. Gracias por no darle importancia a las cosas cuando no la tienen.
Gracias por las discusiones, porque estoy seguro de que nos harán crecer y madurar. Gracias por crecer, gracias por dejarte influenciar por mí. Gracías por haber dado pasos que nunca pensaste dar. Te quiero y estoy enamorado de ti.
escritor.dormido

martes, 8 de junio de 2010

Historia de un beso.


Aquí teneís la canción del escrito. Muchas gracias: http://www.youtube.com/watch?v=v7rX_o4BpOI

A veces los besos tienen bonitas historias escritas detrás ... más allá del roce de los labios. Historias selladas por la magia que sienten dos corazones cuando pueden hacer de sus latidos un eco que resuena dentro de dos cuerpos a la vez. La historia que arrastra un beso, es escrita por la mirada de dos. Es escrita por el ansia de los que se desean simplemente por la unión de un sentimiento mutuo y propio: El amor. Esta es mi historia. Una historia guardada en mi corazón y en el de la persona que la comparte. Una historia para mí, noble y maravillosa, escrita con la pluma de mi corazón.

Allá por Marzo, cuando los árboles sacuden de sus ramas la nieve del invierno, cuando el sol crea los charcos en las baldosas de las aceras, yo me encontraba en un aeropuerto nacional dispuesto a embarcar en un avión para conocer a una persona y a un lugar que tan solo había visto en fotos y en mapa. Una persona con manos y voz propia que nunca había tocado. Es extraño enamorarse de una voz y soñar con unas manos que no puedes ver articular ni gesticular. Solo ansiar e imaginar.

Ahí en el aire, acercándome a ese destino tan buscado, descontaba los minutos y kilómetros que me separaban de un sitio diferente al que me rodeaba. Un sitio que prometía aquello que quizás hacía tiempo de lo que no disfrutaba: La felicidad. Cómo explicar con palabras cuando tus ojos desean ir más rápido que tus piernas. Como tu corazón se agita ansiando arrastrar una maleta hasta unas puertas corredizas de cristal. Unas puertas que prometen una visión extraterrenal, alejada de la realidad que vive en tu mente. Una visión diferente de cómo la imaginaste, pero una visión que no podré olvidar jamás en mi cabeza.

Y como el destino lo había planeado, esa visión se materializó en mis retinas y me confirmaron lo que en mi corazón se había grabado a fuego: Que estaba enamorada de la chica más bonita que ha pasado por mi vida. Si... esos momentos de encuentro fueron maravillosos. Ese momento disfruté de nuestras manos unidas pero también observó los nervios que repicaban en mi interior pero que pronto una dimensión llamada yo supo controlar con naturalidad.

Pasaron las primeras escenas, los primeros compases de un baile de salón. De disfrutar cada palabra, cada visión, cada roce de manos o cada mirada a los labios. Un mundo nuevo se extendió a ambos lados de la carretera y una luz brillante señalaba cada significado.

Como cada historia, siempre hay un núcleo. Un acto que lleva al desenlace. Un acto sencillo y austero o complejo y de detallado. Mi acto fue natural, sin focos ni un guión ya pactado.
Ahí, en un decorado natural, alejado de un público expectante. Ella subió al estrado de cemento que la vida puso ahí. Y yo, atraído por su cintura, sin poder moverme más allá del ancho de su cara cerré los ojos para fusionar mis labios con los de ella, para dejar escapar un susurro de mi corazón donde confesé en silencio lo mucho que esperé aquel momento.


Fue entonces cuando decidí que la historia no debía ser sellada. Y es así que sigo escribiendo versos en prosa para producir un nuevo capítulo. Un capítulo ambientado en otro lugar. En otra hora, otro mes. Con una luz diferente. Pero capítulos con la misma protagonista, con los mismos labios que tanto necesito. Con los mismos besos que titulan esta obra.
Te quiero


escritor.dormido